Kusuriya no Hitorigoto – Volumen 01 – Capítulo 13

Capítulo 13 – Intimidación

 

Hubo un choque de algo que cayó.

La papilla y la avena de grano, el té y la fruta rallada se esparcieron por todas partes.

 

“¿Pensabas servirle a Rifa-sama este tipo de comida de campesino? Rehazlo todo de nuevo”. Las esquinas de los ojos de la dama del palacio fueron levantadas. Era una de las sirvientas de la Consorte Rifa, una joven con un rostro maquillado y llamativo.

 

(Ahh, qué fastidio).

 

Maomao limpió la comida caída y recogió los platos mientras suspiraba.

 

Estaba en el Palacio de Cristal.

Residencia de la Consorte Rifa.

 

Estaba rodeada de un gran número de miradas.

Había miradas de ridiculización, desprecio y pura animosidad.

 

Como sirvienta que servía a la Consorte Gyokuyou, este lugar era como territorio enemigo.

Estaba de pie sobre una cama de clavos.

 

 

Cuando el emperador apareció anoche en casa de la consorte Gyokuyou.

Maomao había degustado veneno como de costumbre y estaba planeando dejar la habitación.

 

“Tengo una petición para la doctora de los rumores.”

 

La llamaron por primera vez.

 

(¿Qué es ese rumor del que se está hablando?)

 

La edad del emperador era alrededor de los treinta y tantos años, un gran hombre que se dejaba crecer una hermosa barba. Como el que tiene la más alta autoridad en el país, no era irrazonable que pudiera maravillar a las damas del palacio, pero desafortunadamente, esta era Maomao. Ella pensó: “Quiero intentar tocarle su barba larga”.

 

“¿Qué puede ser?” Ella respetuosamente bajó la cabeza. Fue como si quisiera irse antes de tomar una humilde correspondencia con la posición social de una sirvienta.

 

“El estado de la consorte Rifa es malo. ¿Podrías tratarla por un tiempo?”

 

Eso.

 

Las palabras del emperador eran las del cielo.

Maomao, que quería que su cabeza y su cuerpo permanecieran juntos, no tuvo más remedio que responder con “A su voluntad”.

 

 

 

“Tratarla” significaba lo mismo que “curarla”.

 

Sea como fuera su favor hacia ella, podría ser que su afecto por ella permaneciera hasta cierto punto, o también podría ser que no pudiera hacer caso omiso de la hija de una persona influyente.

Si Maomao no la curaba, su cabeza volaría.

Sus vidas estaban vinculadas.

 

Como le estaba confiando esto a una joven, se debía, en el mejor de los casos, a que el médico de la corte del palacio interior no era de fiar, o a que no había ningún problema con su muerte. De cualquier manera, fue una petición irresponsable.

 

(En cualquier caso, no es algo de lo que se debería hablar ante otra consorte).

 

El emperador, que se lo había pedido, había estado disfrutando de la cena con la consorte Gyokuyou. Maomao estaba convencida de que él era realmente lo que ella esperaba de un emperador.

 

Lo primero que debe hacer cuando vea a la Consorte Rifa es mejorar sus hábitos alimenticios.

 

En la actualidad, dentro del palacio interior, debido a las palabras de Jinshi, se prohibió el uso de los polvos faciales venenosos. Si se encontrara a los comerciantes que los vendieran, serían castigados cruelmente.

 

Si ese fuera el caso, entonces deshacerse del veneno que quedó en su cuerpo será la primera prioridad.

 

Aunque la comida se servía con gachas de avena, era un plato extravagante con pescado frito y caldo de ankake, carne de cerdo estofada, panecillos rojos y blancos al vapor con aleta de tiburón y cangrejo. Era nutritivo, pero demasiado denso para una persona enferma con un estómago débil.

 

Le ordenó a la cocinera que lo volviera a hacer mientras intentaba no babear. Con la autoridad del mando imperial, Maomao, que emanaba el aire de una humilde sirvienta, pudo mantener la autoridad.

 

 

La comida consistía en gachas de avena ricas en fibra, té con efecto diurético y frutas de fácil digestión.

 

Es lamentable que hayan sido arrojadas al suelo hace poco tiempo.

 

Además de criticar el mando imperial, las doncellas no estaban contentas con la fea sirvienta que servía a la consorte Gyokuyou.

Maomao tenía muchas cosas que quería decir, pero lo soportó con firmeza y limpió el desastre.

 

Una sirvienta trajo otra comida lujosa y exquisita, y la llevó hacia la Consorte Rifa, pero poco después regresó con la mayor parte de ella sin ser comida. Los restos se convirtieron en la recompensa para las humildes sirvientas.

 

Justo cuando Maomao quería realizar palpaciones  (EZ: Notas de La pluma del arquitecto)(N/T. Proceso médico que consiste en “palpar” suavemente el cuerpo de un paciente, para comprobar la contextura del cuerpo, si está inflamado o no, entre otras cosas)  Justo cuando Maomao quería realizar palpaciones, las sirvientas rodearon con su sombra la cama con dosel, y la cuidaron, sin dejar de ser respetuosas. Cuando sacudieron el polvo facial del lugar donde dormía, ella tosió sólo una vez, “Porque hay una campesina aquí. El aire es malo.”

 

Y fue expulsada de la habitación.

Las posibilidades de que la consorte se curara eran bajas.

 

(Ella ciertamente se desgastará si sigue así).

 

Puede ser que su cuerpo no pueda expulsar el veneno sobreacumulado a tiempo, o que no tenga suficiente vitalidad.

Si quitas la comida, una persona morirá. Perdiendo la energía para vivir.

 

Maomao se apoyó contra la pared frente a la habitación. Hasta el día en que su cabeza se separe de su cuerpo, contará los días con sus dedos. Mientras lo pensaba, escuchó una hermosa voz en sus cercanías.

 

Tuvo una sensación extremadamente desagradable y al levantar la mirada con una expresión extremadamente seria, vio un rostro extremadamente encantador sonriendo muy alegremente.

 

“Parecías preocupada por algo.” Dijo Jinshi.

 

“¿Me veo así?” Contestó monótonamente, sus ojos entrecerrados.

 

“Te ves así.” Jinshi la miraba intensamente, por lo que su mirada se desvió gradualmente. Sus largas pestañas se acercaron mientras intentaba seguirla. Si sus ojos se cruzaban, ella lo miraría como si estuviera tocando la basura, un reflejo condicionado.

 

“¿Qué le pasa a esa chica?”

 

Oyó susurros maliciosos. Fue la sirvienta quien descartó las comidas.

Maomao tenía muchas ganas de huir. La atmósfera a su alrededor se volvió terrible.

 

Una dulce y encantadora voz habló cerca de sus oídos. “Entremos por el momento.”

 

Antes de que ella asintiera, ellos se encerraron en la habitación.

 

 

Cuando entró, las seguidoras de la sala la miraron con mayor severidad que en ese momento.

Pero cuando miraban a aquel con la mirada de una doncella celestial a su lado, esas miradas se reducían a ligeras sonrisas.

 

Las mujeres dan mucho miedo.

 

“Sacar a la persona que el emperador envió no las convertirá en mujeres hermosas y talentosas.” Ella se mordió el labio ante las palabras de Jinshi, y se retiró suavemente de la parte delantera de la cama.

 

“Ahora, ve.”

 

Con un empujón en la espalda, Maomao se inclinó hacia delante.

 

Con una reverencia, se paró frente a la cama, y tomó la mano pálida con claras venas.

También tenía experiencia en cosas que tenían que ver con ser médico, no sólo con la medicina.

 

Los ojos de la consorte Rifa estaban cerrados; ella no se resistió. Maomao no sabía si estaba dormida o despierta. La mitad de su alma ya se había mudado al otro mundo.

 

Para mirar debajo de sus párpados, colocó sus dedos en el rostro de la consorte.

Sus dedos se deslizaron de su suavidad.

Su piel era blanca pura, no diferente a la de antes.

 

(El mismo color de piel que antes?)

 

El rostro de Maomao se tensó. Se volteó hacia las sirvientas.

Se paró ante una de ellas y preguntó en voz baja y sofocante. Fue la chica que sacudió el polvo facial hacía poco. “La que le puso el maquillaje a la consorte, ¿fuiste tú?”

 

“Sí, así es. Es el deber digno de una sirvienta después de todo.” Mientras Maomao la miraba fijamente, contestó la sirvienta mientras entraba en pánico de alguna manera. Estaba fanfarroneando con todas sus fuerzas. “Quiero que Rifa-sama sea siempre hermosa.”

 

Como si dijera que tenía razón.

 

“Ya veo,” dijo Maomao.

 

Se oyó una fuerte bofetada.

 

La sirvienta cayó, su fuerza la dejó, sin saber lo que acababa de pasar.

Sus mejillas y orejas deben estar extrañamente calientes.

 

“¿Qué estás haciendo!” En medio del grupo atónito, una persona apareció ante Maomao.

 

“¿Hah? Sólo estoy disciplinando a un estúpida”. Mientras hablaba con desprecio, agarró a la criada colapsada por el pelo y la arrastró.

 

Se detuvo en la parte delantera del tocador, vació sus manos y buscó el recipiente grabado. Abrió la tapa y bañó a la sirvienta con su contenido.

 

La sirvienta tosió violentamente. Sus ojos se llenaron de lágrimas.

 

“¿No es genial? Con esto, serás tan hermosa como la consorte”. Ella tiró a la sirvienta de su cabello y la miró fijamente como una bestia que cazaba su presa. “La esencia venenosa pasará por todo el cuerpo, desde los poros, la boca, la nariz.  Adquirirás manos como ramas marchitas, cuencas oculares se hundirán en tu rostro, piel que ha perdido su color, como la Rifa-sama que adoras”.

 

“D-de ninguna manera…”

 

“¿Por qué? ¿No sabías que estaba prohibido? Incluso te dijeron que era veneno!!”

 

“P-pero. Es el más bello. Pensamos que Rifa-sama sería feliz.”

 

“¿Quién sería feliz con el veneno que mató a su hijo?” Como si estuviese hablando con una niña, Maomao chasqueó la lengua y soltó el cabello de la sirvienta. Varios mechones de su largo cabello permanecieron en sus dedos. “Date prisa, ve a enjuagarte la boca. Ve a lavarte la cara también.”

 

Después de despedirse de la dama del palacio que salió corriendo de la habitación, miró a las demás sirvientas asustadas.

 

“A este paso, están tratando a una persona enferma, ¿verdad? Dense prisa y limpien.” Haciendo la vista gorda ante el hecho de que fue la propia Maomao quien hizo el desaste, señaló al suelo cubierto de polvo. Las sirvientas temblaron de miedo y regresaron con equipo de limpieza.

 

Se cruzó de brazos y soltó un resoplido.

 

“Las mujeres son realmente aterradoras.” Con las dos manos en las mangas, murmuró Jinshi para sí mismo.

 

Se había olvidado de su existencia.

 

“Ah.” De repente, Maomao sintió como se le salía la sangre de la cabeza y se agachó en ese punto. (EZ: En el manga dice en este momento Tierra trágame XDXD)

 

 

 

 

 

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